Al igual que las manos, los pies soportan diariamente multitud de presiones tanto en el ámbito laboral como en el doméstico. Es por ello por lo que están predispuestos a padecer más lesiones que otras partes del cuerpo, sobre todo por no prestarles la atención que se merecen. Muchas de estas dolencias se generan durante las horas laborales y podrían evitarse simplemente con el uso de un calzado de seguridad adecuado y diseñado especialmente para la actividad a realizar. Sigue leyendo
